26 Abr, 2026
Los docentes orreguianos exponen los inicios de la cirugía estética en el antiguo Perú
La IV Feria Internacional del Libro La Libertad 2026 fue el marco apropiado para la presentación del libro “Los albores de la cirugía estética peruana”, coautoría de dos reconocidos médicos trujillanos y docentes de la Universidad Privado Antenor Orrego (UPAO).
En
la obra de los doctores Emiliano Paico Vílchez y Lenny Zumaeta Luna se explica un
concepto de belleza del antiguo Perú. Afirman que era concebida no solo como
armonía física, sino como un reflejo del orden social y del vínculo con lo
sagrado. Además, en la mujer se relacionaba con la fertilidad.
En
la concepción del libro, los autores ponen en valor el conocimiento de nuestros
antepasados, destacan que la preocupación por la estética, la identidad y la
reparación de los tejidos del cuerpo no es exclusividad de la modernidad, sino
una práctica milenaria enfocada en mejorar la apariencia corporal.
Con este estudio cubren, además, la falta de investigaciones enfocadas en la evolución histórica de la cirugía estética, diferenciando las prácticas andinas de las occidentales y haciendo justicia histórica para los “cirujanos” ancestrales.
“Es
necesario reconocer a los especialistas antiguos no como hechiceros, sino como
técnicos con un dominio magistral de la anatomía facial y corporal, que
entendían la simetría y la proporción estética siglos antes de los estándares
modernos de la belleza”, dijo el doctor Paico Vílchez.
El
libro incluye también información sobre las diversas prácticas culturales del
antiguo Perú, como la deformación craneana, la colocación de adornos en las
orejas, nariz o labios, las escarificaciones, los tatuajes y la pintura facial
y corporal, que pueden ser vistos como ejemplos iniciales de modificaciones
estéticas vinculadas tanto a ideales de belleza como a distinciones sociales.
Los
procedimientos no se realizaban con anestesia, como es en la actualidad, pero
sí se emplearon diversos métodos analgésicos, sedantes y anestésicos
rudimentarios, que permitían disminuir el dolor y facilitar el procedimiento,
como el dar de beber chicha hasta la embriaguez, con el fin de disminuir la
ansiedad, inducir una sedación leve y disminuir el dolor. También se cree que se empleaba el chamico,
como anestésico general.
En el libro aparecen datos históricos, técnicas
empleadas, métodos para evitar las complicaciones y las razones de estas
prácticas. El texto cuenta con fotografías de piezas cerámicas que ilustran
estos procedimientos en los antiguos peruanos. (CGG - PRENSA UPAO).









